TALLER DE LECTURA
UNDÉCIMO GRADO: HUMANIDADES E INFORMÁTICA
LENGUA Y LITERATURA
PROFESOR CARLOS FIGUEROA
Indicaciones: A continuación se le presenta la lectura de la biografía y el cuento "EL REY BURGUÉS" del escritor nicaragüense RUBÉN DARÍO, creador del movimiento literario del modernismo, léalo atentamente y escriba un análisis corto, en diez renglones o líneas, sobre el significado, la temática y los personajes de esta historia, no olvide dejar su nombre al final, pues el mismo será comentado en la siguiente conferencia a través de "ZOOM".
PROFESOR CARLOS FIGUEROA
Indicaciones: A continuación se le presenta la lectura de la biografía y el cuento "EL REY BURGUÉS" del escritor nicaragüense RUBÉN DARÍO, creador del movimiento literario del modernismo, léalo atentamente y escriba un análisis corto, en diez renglones o líneas, sobre el significado, la temática y los personajes de esta historia, no olvide dejar su nombre al final, pues el mismo será comentado en la siguiente conferencia a través de "ZOOM".
Biografía breve
Rubén Darío, cuyo verdadero nombre era Félix Rubén García Sarmiento, nació el 18 de Enero de 1867 en Metapa, Nicaragua. Hijo de Manuel García Darío y Rosa Sarmiento Darío. Fue periodista y diplomático.
Estudió con los Jesuitas en 1878 y escribió en 1879 sus primeros poemas. Poesías y artículos en prosa fue un trabajo que realizó en 1881 y nunca llegó a publicar. Suspende sus estudios y luego se emplea en la Biblioteca Nacional de Managua en 1885.
En 1886 llegó a Valparaíso, tenía diecinueve años, allí realizó colaboraciones periodísticas en diarios de Valparaíso y Santiago. En 1888 aparecen sus Rimas y Azul. En Febrero del año siguiente parte a centroamérica pocos días después de haber enviado su primera colaboración al diario La Nación de Buenos Aires.
En los años siguientes desempeña diversos cargos diplomáticos y publica en Madrid Cantos de vida y esperanza (1905) y El canto errante (1907). México, La Habana, París, Barcelona, son las escalas del viaje final de Darío. En Nueva York cae enfermo y se retira a una hacienda de Nicaragua.
A las 10 de la noche del 6 de febrero de 1916 murió Darío a los 49 años de edad en León, la ciudad de su infancia. Frente a su distinguido cadáver de poeta desfilaron durante cinco días miles de personas.
SUS OBRAS:
Escribió prosa y poesía. Entre toda su producción se destacan tres obras que ayudan a comprender la evolución del Modernismo: Azul, Prosas profanas y Cantos de vida y esperanza. Los raros, en prosa, y El Canto Errante son otras de sus obras.
Azul (1888): fue su primera obra importante. Publicada en Valparaíso, está constituida por relatos breves y algunos poemas. Significó para su autor el reconocimiento en América y en España. Sus rasgos son: sensualidad, erotismo y musicalidad. En los sonetos que cierran la obra, Darío revela sus preferencias y su cosmopolitismo.
Prosas profanas: fue publicado en Buenos Aires, en 1896. Las variaciones temáticas y las audacias métricas, son tantas que provocaron en América y en España grandes polémicas. Predomina el tema erótico, envuelto en un arte cromático y perfecto.
Cantos de vida y esperanza (1903): Los temas del libro son, entre otros: el paso del tiempo, la misión del poeta, la búsqueda de la fe, la preocupación por el futuro de América, etc. El libro termina con una expresión de temor y duda sobre el misterio de la vida. De contenido diferente, este volumen presenta el mismo cuidado formal y la notable variedad de metros y riqueza de lenguaje que caracterizan al gran poeta.
El rey burgués
(un cuento feliz)
¡Amigo! El cielo está opaco, el aire frío, el día triste. Un cuento alegre... así como para distraer las brumosas y grises melancolías, helo aquí:
Había en una ciudad inmensa y brillante un rey muy poderoso, que tenía trajes caprichosos y ricos, esclavas desnudas, blancas y negras, caballos de largas crines, armas flamantísimas, galgos rápidos, y monteros con cuernos de bronce que llenaban el viento con sus fanfarrias. ¿Era un rey poeta? No, amigo mío: era el Rey Burgués.
Era muy aficionado a las artes el soberano, y favorecía con gran largueza a sus músicos, a sus hacedores de ditirambos, pintores, escultores, boticarios, barberos y maestros de esgrima. Cuando iba a la floresta, junto al corzo o jabalí herido y sangriento, hacía improvisar a sus profesores de retórica canciones alusivas; los criados llenaban las copas del vino de oro que hierve, y las mujeres batían palmas con movimientos rítmicos y gallardos. Era un rey sol, en su Babilonia llena de músicas, de carcajadas y de ruido de festín. Cuando se hastiaba de la ciudad bullente, iba de caza atronando el bosque con sus tropeles; y hacía salir de sus nidos a las aves asustadas, y el vocerío repercutía en lo más escondido de las cavernas. Los perros de patas elásticas iban rompiendo la maleza en la carrera, y los cazadores, inclinados sobre el pescuezo de los caballos, hacían ondear los mantos purpúreos y llevaban las caras encendidas y las cabelleras al viento.
¡Japonerías! ¡Chinerías! Por moda y nada más. Bien podía darse el placer de un salón digno del gusto de un Goncourt y de los millones de un Creso: quimeras de bronce con las fauces abiertas y las colas enroscadas, en grupos fantásticos y maravillosos; lacas de Kioto con incrustaciones de hojas y ramas de una flora monstruosa, y animales de una fauna desconocida; mariposas de raros abanicos junto a las paredes; peces y gallos de colores; máscaras de gestos infernales y con ojos como si fuesen vivos; partesanas de hojas antiquísimas y empuñaduras con dragones devorando flores de loto; y en conchas de huevo, túnicas de seda amarilla, como tejidas con hilos de araña, sembradas de garzas rojas y de verdes matas de arroz; y tibores, porcelanas de muchos siglos, de aquellas en que hay guerreros tártaros con una piel que les cubre hasta los riñones, y que llevan arcos estirados y manojos de flechas.
Por lo demás, había el salón griego, lleno de mármoles: diosas, musas, ninfas y sátiros; el salón de los tiempos galantes, con cuadros del gran Watteau y de Chardin; dos, tres, cuatro, ¿cuántos salones?
Y Mecenas se paseaba por todos, con la cara inundada de cierta majestad, el vientre feliz y la corona en la cabeza, como un rey de naipe.
Un día le llevaron una rara especie de hombre ante su trono, donde se hallaba rodeado de cortesanos, de retóricos y de maestros de equitación y de baile.
-¿Qué es eso?- preguntó.
-Señor, es un poeta.
El rey tenía cisnes en el estanque, canarios, gorriones, senzontes en la pajarera: un poeta era algo nuevo y extraño.
-Dejadle aquí.
Y el poeta: -Señor, no he comido.
Y el rey:
-Habla y comerás.
Comenzó:
-Señor, ha tiempo que yo canto el verbo del porvenir. He tendido mis alas al huracán; he nacido en el tiempo de la aurora; busco la raza escogida que debe esperar con el himno en la boca y la lira en la mano la salida del gran sol. He abandonado la inspiración de la ciudad malsana, la alcoba llena de perfumes, la musa de carne que llena el alma de pequeñez y el rostro de polvos de arroz. He roto el arpa adulona de las cuerdas débiles; contra las copas de Bohemia y las jarras donde espumea el vino que embriaga sin dar fortaleza; he arrojado el manto que me hacía parecer histrión, o mujer, y he vestido de modo salvaje y espléndido: mi harapo es de púrpura. He ido a la selva, donde he quedado vigoroso y ahíto de leche fecunda y licor de nueva vida; y en la ribera del mar áspero, sacudiendo la cabeza bajo la fuerte y negra tempestad, como un ángel soberbio, o como un semidiós olímpico, he ensayado el yamdo dando al olvido el madrigal.
"He acariciado a la gran naturaleza, y he buscado al calor del ideal, el verso que está en el astro en el fondo del cielo, y el que está en la perla en lo profundo del océano. ¡He querido ser pujante! Porque viene el tiempo de las grandes revoluciones, con un Mesías todo luz, todo agitación y potencia, y es preciso recibir su espíritu con el poema que sea arco triunfal, de estrofas de acero, de estrofas de oro, de estrofas de amor."
"Señor, el arte no está en los fríos envoltorios de mármol, ni en los cuadros lamidos, ni en el excelente señor Ohnet. ¡Señor! El arte no viste pantalones, ni habla en burgués, ni pone los puntos en todas las íes. Él es augusto, tiene mantos de oro o de llamas, o anda desnudo, y amasa la greda con fiebre, y pinta con luz, y es opulento, y da golpes de ala como las águilas, o zarpazos como los leones. Señor, entre un Apolo y un ganso, preferid el Apolo, aunque el uno sea de tierra cocida y el otro de marfil."
"¡Oh, la Poesía!"
"¡Y bien! Los ritmos se prostituyen, se cantan los lunares de las mujeres, y se fabrican jarabes poéticos. Además, señor, el zapatero critica mis endecasílabos, y el señor profesor de farmacia pone puntos y comas a mi inspiración. Señor, ¡y vos lo autorizáis todo esto!... El ideal, el ideal..."
El rey interrumpió:
-Ya habéis oído. ¿Qué hacer?
Y un filósofo al uso:
-Si lo permitís, señor, puede ganarse la comida con una caja de música; podemos colocarle en el jardín, cerca de los cisnes, para cuando os paseéis.
-Sí- dijo el rey, y dirigiéndose al poeta: -Daréis vueltas a un manubrio. Cerraréis la boca. Haréis sonar una caja de música que toca valses, cuadrillas y galopas, como no prefiráis moriros de hambre. Pieza de música por pedazo de pan. Nada de jerigonzas, ni de ideales. Id.
Y desde aquel día pudo verse a la orilla del estanque de los cisnes, al poeta hambriento que daba vueltas al manubrio: tiririrín, tiririrín... ¡avergonzado a las miradas del gran sol! ¿Pasaba el rey por las cercanías? ¡Tiririrín, tiririrín!... ¿Había que llenar el estómago? ¡Tiririrín! Todo entre la burla de los pájaros libres, que llegaban a beber rocío en las lilas floridas; entre el zumbido de las abejas, que le picaban el rostro y le llenaban los ojos de lágrimas; ¡tiririrín!... ¡lágrimas amargas que rodaban por sus mejillas y que caían a la tierra negra!
Y llegó el invierno, y el pobre sintió frío en el cuerpo y en el alma. Y su cerebro estaba como petrificado, y los grandes himnos estaban en el olvido, y el poeta de la montaña coronada de águilas, no era sino un pobre diablo que daba vueltas al manubrio, tiririrín.
Y cuando cayó la nieve se olvidaron de él, el rey y sus vasallos; a los pájaros se les abrigó, y a él se le dejó al aire glacial que le mordía las carnes y le azotaba el rostro, tiriririn!
Y una noche en que caía de lo alto la lluvia blanca de plumillas cristalizadas, en el palacio había festín, y la luz de las arañas reía alegre sobre los mármoles, sobre el oro y sobre las túnicas de los mandarines de las viejas porcelanas. Y se aplaudían hasta la locura los brindis del señor profesor de retórica, cuajados de dáctilos, de anapestos y de piriquios, mientras en las copas cristalinas hervía el champaña con su burbujeo luminoso y fugaz. ¡Noche de invierno, noche de fiesta! Y el infeliz cubierto de nieve, cerca del estanque, daba vueltas al manubrio para calentarse ¡tirirín, tirirín! Tembloroso y aterido, insultado por el cierzo, bajo la blancura implacable y helada, en la noche sombría, haciendo resonar entre los árboles sin hojas la música loca de las galopas y cuadrillas; y se quedó muerto, tiririrín... pensando en que nacería el sol del día venidero, y con él el ideal, tiririrín..., y en el que el arte no vestiría pantalones sino manto de llamas, o de oro... Hasta que al día siguiente, lo hallaron el rey y sus cortesanos al pobre diablo de poeta, como gorrión que mata el hielo, con una sonrisa amarga en los labios, y todavía con la mano en el manubrio.
¡Oh, mi amigo! el cielo está opaco, el aire frío, el día triste. Flotan brumosas y grises melancolías...
¡Pero cuánto calienta el alma una frase, un apretón de manos a tiempo! ¡Hasta la vista!

Este cuentp es muy interesante ya que tarta sobre un rey poderoso que esta al mandato de una cuidad muy bonita. A el rey le encanta la cultura tiene todo tipo de artefactos, tiene trajes caros, esclavaa y animales de todo tipo. Según el es un poeta pero el narrador dice que no lo es. Dicen que el rey es muy aficionado a las artes y ayuda a los pintores, a los escultures, profesores y a todas las personaa que les llame la atención la cultura.
ResponderEliminarEl rey vive en un palacio muy grande, lleno de artefactos muy bonitos, la mayoria de sus colecciones provienen de China, también tiene salones en su palacio dedicados a la antigüedad.El rey conoce aún poeta que jamas habia visto antes y como el es conocedor de eso, le parecio muy raro no haberlo visto antes. El poeta le dice que no ha comido. El le dice que la verdadera poesía no está en los cosas caras, sino en el amor hacia la naturaleza. El dice que no son necesarios maestros de retórica o de ortografía para entender la poesía. El rey lo le dice a los miembros de su corte qué deben hacer con el poeta. El rer le pide al poeta mantener la boca cerrada y le dice que deberá activar la caja cada vez que alguien pase por el jardín y se le pagará un pedazo de pan por cada pieza musical. El poeta lr hace caso a el rey y se pasa los días en el jardín, muy triste, tocando la caja musical. Llega el invierno y el poeta siente el frío en el cuerpo y en el alma. El rey y los cortesanos se olvidan de él. Mientras realizan grandes festines dentro del palacio, afuera el poeta seguía girando la manivela para no congelarse, aunque nadie escuchara la música. Al día siguiente, lo encuentran muerto el muere de frío, todavía con la mano en la manivela y una sonrisa amarga en el rostro, es asi como el muere.
JOSSELYN FERRERA
11vo de informatica
El cuento nos narra una historia muy peculiar , ya que nos cuenta que había un rey que tenía un palacio acumulado de riquezas y obras de arte , un día un poeta se presenta ante el rey recitando versos , pero el rey no entiende lo considera una rara especie de hombre, luego lo manda a mover una manivela para hacer música , cada vez que el rey pasará, le darán pan una noche helada el poeta infeliz murió , el rey vive con todas sus riquezas siendo una persona materialista superior a los demás
ResponderEliminarGenesis Jimenez 11 de humanidades
Esta historia tiende a ser interesante ya que empieza hablando de un rey, el rey Burges. El lo tenia todo riquezas, esclavas, un hermoso castillo, segun el era feliz; Tenia un gran interes por las artes el vivia de lo mejor en su palacio hasta que un dia llego un hombre el cual les parecio raro y lo llevaron al rey ya que decia que era poeta, el rey tenia de todo, animales, cosas hermosa, pero nunca un poeta era algo nuevo para el. Al llegar enfrente del rey el le dise que tiene hambre que no ha comido entonces el rey le dise que hable y se ganara su comida y el poeta empezo a desir una poesia el cual narraba la naturaleza como su inspiracion. Luego el rey no sabia que hacer con el, un filosofo le aconsejo que lo pusiera en el estanque de los cisnes y que cuando el rey pasara por ahi lo viera.
ResponderEliminarEl rey le dijo que se hiba a ganar la comida dando vueltas a un manubrio. Desde aquel dia ahi se encontraba el poeta afuera dandole vuelta al manurio tiriririn...
Llego en inverno y el rey y sus siervos se olvidaron del poeta, abrigaron lo pajaros pero de aquel hombre se olvidaron, mientras el rey adentro estaban en una gran fiesta disfrutando del banquete, el pobre poeta afuera estaba muriendo de frio dandole vuelta al manurio para calentarse hasta que callo muerto con la mano todavia en el manubrio y una sonrisa amarga . Al dia siguiente el rey y sus cortesanos lo encontraron y el rey le resito una ultima poesia, Asi fue como murio aquel poeta.
Keysi Sierra 11vo informatica
Bueno este cuento trata de un rey que era muy poderoso pues el tenía muchas cosas desde trajes caprichosos y ricos hasta caballos de largas Caribes y Monteros con cuernos de bronce que llenaban el viento con sus fanfarria. Era un rey poeta no, el era el rey burgués era un aficionado al arte soberano y favorecía con gran largueza a sus músicos, pintores, escultores y maestros de esgrima, hacia que los criados llenarán las copas de vino de oro pues hacia que sus profesores de retórica improvisaran canciones alusivas, el era un rey sol en su Babilonia llena de música y de ruido de festín, el vocerio repecurtia en lo escondido de las cavernas pues cuando iva de caza hacia que las aves salieran de sus nidos asustadas, los perros de patas elásticas iban rompiendo la maleza en la carretera y los cazadores se inclinaba sobre el pescuezo de los caballos, el rey tenía un palacio donde tenía riquezas y arte. Subía por unas escaleras que a los lados tenía leones de mármol como los tronos refinados sublime amante de la niña y la ortografía muchas de sus piezas era de Japón y China por moda nada más, bien podría darse el lujo de un Goncourt y los millones de creso quimeras de bronce con las fauces abiertas, animales de una fauna desconocida el otro salón era griego y estaba lleno de marmoles dioses, musas y ninfas y con la cara inundada de cierta majestad mecenas se paseaba por todos. Rodeado de cortesanos ante su trono le llevaron una rara especie de hombre, el rey cisne en el estanque canarios, gorriones y Todo Tipo de animales. Pues un poeta era algo nuevo para el Y el poeta le dice que no ha comido pues el rey le contesta; habla y comeras. Pues el ha nacido al tiempo de la aurora ha acariciado a la naturaleza y ha buscado el calor del ideal, viene el tiempo de las grandes revoluciones y por eso ha querido ser pujante, el le dice: que el arte no está en los envoltorios fríos de mármol pues el arte no viste pantalones, la poesía son ritmos que cantan los lunares de las mujeres, el rey lo calla y pregunta que hacer con el Y le dicen que puede ganarse la comida con una caja de música lo colocaron en el jardín para cuando el rey pasará, pieza de música pieza de pan y el rey acepto y desde aquel día se miro al poeta a la orilla del estanque todo hambriento Tiririn Tiririn. Llego el invierno y el pobre está con frío en su cuerpo y alma pues el había quedado en el olvido dándole vueltas al famoso manubrio al caer la nieve se olvidaron por completo de el dejándolo sólo en el aire glacial. En el Palacio había festín una noche que caía lluvia blanca de plumillas criztalizadas daba vuelta al manubrio para calentarse una noche de fiesta el pobre infeliz cubierto de nieve tembloroso e insultado por los ciervos en la noche sombría bajo la blancura implacable resonaba entre los árboles la música loca de las galopas y se quedó muerto pensando que el arte no vestir la pantalones sino manto de llamas o de oro y el día siguiente el rey lo halló como gorrión que mata el hielo y con una amarga sonrisa en sus labios pues el rey se despidió de el con un poema que decía
ResponderEliminar¡Oh, mi amigo! el cielo está opaco, el aire frío, el día triste. Flotan brumosas y grises melancolías.
¡Pero cuánto calienta el alma una frase, un apretón de manos a tiempo! ¡Hasta la vista!
Haci se despidió el. Y pues como dice una frase el muerto al pozo y el vivió al gozo estos son casos que también se viven a diario en nuestro país porque mientras a unos les sobra a otros le hace falta y no tienen cono ayudarse. En esos casos es Cuando debemos unirnos a la solidaridad.
Josseth Esau López Carranza 11infomatica "U"
El rey burgués, Pienso que es la representación de la realidad misma , en la que vivimos sin sentimientos , en la que vivimos sin poesía , donde el arte no se valora , ni se le inmortaliza , el rey representa ese sentimiento hieráico al arte , concentrado en una vida material , en una vida vacía y el poeta representa al arte mismo , el amor y el detalle que se presenta para una realidad abstracta, la raíz de una filosofía que transciende lenguas , mentes y corazones , convirtiéndose en la narración de la esencia de la vida misma , la poesía.
ResponderEliminar-David Licona , 11°de Humanidades.
El rey es una persona poderosa, possedor de una gran cantidad de bienes, los cuales no tienen ninguna utilidad, si no demostrar el poder material del rey. Desde que le presentan al poeta se pueden leer fenomenos y referencias de indiferencia, dándonos a entender y en consecuencia de eso que no ve al poeta como una persona. El poeta encarna la representacion de un poeta en general, quitandole su libertad de expresarse y dándole una ocupacion para que pueda comer
ResponderEliminarAndrea Corrales 11de humanidades
Pienso que esta lectura nos ayuda o nos hace pensar en cómo desperdiciamos los valiosos tesoros del arte, el rey burgués sí hace eso y creo que debemos aprender eso de este pequeño pero importante cuento aunque este sea un poco materialista debido a sus riquezas, es poderoso y lo que quiere es mostrar esto, como la poesía es hermosa y todo lo que allí se menciona.
ResponderEliminarLinsey Aguilar - Humanidades
Este cuento muestra la falta de cultura y poco interés en el arte, de cierto modo también muestra la vanidad de muchas personas en la sociedad. El rey burgués compra al poeta como si fuese un objetivo y ahí no lo deja expresar libre su arte para luego dejarlo con hambre y frío.
ResponderEliminarSuani Rivera 11vo de humanidades
Es un cuento muy interesante que nos ayuda a reflexionar sobre algunos errores que se cometen en la vida cotidiana.
ResponderEliminarEste cuento trata de un rey burgués que caprichoso que tenía todas riquezas y comodidades que el pudiera pedir
Pero en realidad el ers muy frío y no valoraba el arte de la poesía en dichas palabras muestra la falta de cultura y poco interés y muestra mucho el orgullo de la persona en la sociedad y el entorno de el contra las personas que el convive.
El rey como era el que tenía el poder y el dinero compraba a las personas por ejemplo al poeta lo compro como si fuera un objeto y no dejaba que se expresara atravesar del arte de la poesía. Y una vez lo dejo con hambre y con frío y el poeta muy triste.
Att: Walter Duro
Humanidades